jueves, 9 de abril de 2020

La maleta

Un hombre murió. Al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo.

Y Dios le dijo:

- Bien hijo es hora de irnos.

El hombre asombrado preguntó:

- ¿Ya? ¿Tan pronto? Tenía muchos planes....

- Lo siento pero es el momento de tu partida.

- ¿Qué traes en la maleta? preguntó el hombre.

Y Dios le respondió,

- ¡¡¡Tus pertenencias!!!

- ¿¿Mis pertenencias?? ¿Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?

Dios le respondió:

- Eso nunca te perteneció, eran de la tierra.

- ¿Traes mis recuerdos?

- Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.

- ¿Traes mis talentos?

- Esos no te pertenecieron, eran de las circunstancias.

- ¿Traes a mis amigos, a mis familiares?

- Lo siento , ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.

- ¿Traes a mi mujer y a mis hijos?

- Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.

- ¿Traes mi cuerpo?

- Nunca te perteneció, ese era del polvo.

- ¿Entonces traes mi alma?

- ¡No! Esa es mía.

Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía..... Con una lágrima de desamparo brotando de sus ojos, el hombre dijo:

- ¿Nunca tuve nada?

- Así es, cada uno de los momentos que viviste fueron solo tuyos. ¡¡La vida es solo un momento!! ¡¡¡Un momento solo tuyo!!!

Por eso, mientras estés a tiempo, disfrútalo en su totalidad. Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga.... ¡Vive el ahora! ¡¡Vive tu vida!! Y no te olvides de SER FELIZ, es lo único que realmente vale la pena! ¡Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí! ¡NO TE LLEVAS NADA!

Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con alguien que no tiene tiempo para ti.

Regala esta hermosa reflexión a todos los que quieras en este mundo y disfruta cada segundo que vivas. Eso es lo que te vas a llevar.

miércoles, 8 de abril de 2020

La vida tiene muchos significados

En una aldea china vivía un labrador con su hijo. Eran humildes y, aparte de la tierra, su única posesión era un caballo. Un mal día, el animal se escapó y dejó al hombre sin fuerza motriz para arar la tierra. Cuando sus vecinos acudieron a consolarle, él les agradeció la visita y preguntó:

- ¿Cómo podéis saber que ha sido una desgracia?

Todos se extrañaron de ese comentario y, al marcharse, comentaban en voz baja:

- No quiere aceptar la realidad. Dejemos que piense lo que quiera, con tal de que no se entristezca.

Una semana más tarde, el caballo retornó al establo, pero no venía solo: traía una hermosa yegua como compañía.

Al enterarse, todos entendieron la reacción del labrador. Fueron a visitarle y le felicitaron por su suerte:

- Antes tenías un solo caballo. Ahora tienes dos. ¡Enhorabuena!

- Muchas gracias por vuestras palabras - respondió el labrador -. Pero ¿cómo podéis saber que es una bendición? 

Esta vez pensaron que se había vuelto loco:

- ¿Será posible que no entienda que Dios le ha enviado un regalo?

Pero después, el hijo del labrador decidió domesticar a la yegua, pero el animal saltó de una manera inesperada y golpeó al muchacho rompiéndole una pierna.

Los vecinos fueron de nuevo a ver al labrador. El alcalde, solemne, declaró que todos estaban muy tristes por lo sucedido.

El hombre agradeció el cariño, pero preguntó:

- ¿Cómo podéis saber si lo ocurrido ha sido una desgracia?Ser feliz
Todos se quedaron estupefactos, pues nadie duda de que el accidente de un hijo es una tragedia. Al salir de la casa del labrador, se decían entre sí:

- ¡Este hombre está fatal! Su único hijo se puede quedar cojo y aún duda de que lo ocurrido sea una adversidad.

Al cabo de unas semanas, Japón declaró la guerra a China y el ejército reclutó a todos los jóvenes para ir al frente. A todos menos al hijo del labrador, que tenía la pierna rota. Ninguno de los muchachos de la zona retornó vivo.

Pasó el tiempo. Los dos animales tuvieron crías que rindieron buen dinero y, lo que es mejor, el hijo se recuperó. El labrador pasaba frecuentemente a visitar a sus vecinos para consolarlos y ayudarlos ya que ellos siempre se habían mostrado solidarios.

Siempre que alguno se quejaba, el labrador decía:

- ¿Cómo sabes que es una desgracia?

Y si alguien se alegraba mucho, él preguntaba:

- ¿Cómo sabes si esto es una bendición?

Y los hombres de aquella aldea entendieron que, más allá de las apariencias, la vida tiene muchos significados.


Ser feliz en Alaska, Rafael Santandreu

martes, 7 de abril de 2020

Fábula del tonto

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.

Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 céntimos y otra de menor tamaño, pero de un euro .Él siempre tomaba  la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.   

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había  percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió: 

- Lo sé señor,  vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y no voy a ganar más mi moneda. 

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:  

La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.   

La segunda: ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia? 

La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos. 

La cuarta, y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.                   

MORALEJA
'El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente'.

lunes, 6 de abril de 2020

Uno recoge lo que siembra

Una mañana una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista... y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. Parecía que nunca se había perdido una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: "Solo se quiere burlar de mi", como tantos otros lo habían hecho ... 

"Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente... 

Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de él. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes. 

"¿Tienes hambre?" preguntó ella. 

"No", contestó sarcásticamente. "Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete." 

La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande. 

De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. 

"¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado. "¡¡Le digo que me deje en paz!!" 

Justo en ese momento un policía se acercó. 

"¿Hay algún problema, señora?" -le preguntó el oficial.

"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie. ¿Me ayudaría?"  

El oficial se rascó la cabeza. 

"Si, el Viejo Juan, ha sido un estorbo por aquí por los últimos años. ¿Qué quiere usted con él?" - preguntó el oficial.

"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito." 

"¿Está loca, señora?" el pobre desamparado se resistió. "Yo no quiero ir ahí! 

Entonces sintió dos fuertes manos agarrándolo de los brazos y lo levantaron. 

"Déjame ir oficial, yo no hice nada."

"Vamos viejo, esta es una buena oportunidad para ti," el oficial le susurro al oído." 

Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. Era casi mediodía , la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado.

El gerente de la cafetería se acercó y les preguntó: "¿Qué está pasando aquí, oficial?" "¿Qué es todo esto? Éste hombre está en problemas?"

"Esta señora lo trajo aquí para que coma algo," respondió el policía. 

"¡Oh no, aquí no!" el gerente respondió airadamente. "¡¡¡Tener una persona como éste aquí es malo para mi negocio!!! 

El viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes. "Señora, se lo dije. Ahora, ¿si van a dejarme ir? Yo no quería venir aquí desde un principio."

La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió. "Señor, ¿está usted familiarizado con Hernández y Asociados, la firma bancaria que esta a dos calles?"

"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."

"¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?", preguntó la señora.

"¿Y eso que le importa a usted?"

"Yo, señor, soy Penélope Hernández, presidente y dueña de la compañía". 

“¡¡Oh, perdón!!" dijo el gerente.

La mujer sonrió de nuevo. "Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato."

"¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?" Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada.

"No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy de servicio".

"Entonces, quizá, una taza de café para llevar?" 

"Sí, señora. Eso estaría mejor".

El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. – “Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial." 

El oficial lo vio alejarse. Y opino:"Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo. 

"Esa no fue mi intención" dijo la señora. "Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto". 

Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente. "Juan ¿te acuerdas de mí?".

El viejo Juan miró su rostro, el rostro de ella, con los ojos legañosos: "Creo que sí - dijo -, se me hace familiar". 

"Mira Juan, quizá estoy un poco mas grande, pero mírame bien", dijo la señora."Tal vez me veo más llenita ahora ... pero cuando tu trabajabas aquí hace muchos años vine aquí una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frío".

Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas.

"¿Señora?" dijo el Oficial. No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.

"Yo acababa de graduarme en la Universidad", la mujer comentó. "y había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada". Con la voz quebrantada la mujer continuaba. "Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían echado de mi apartamento, caminaba por las calles, y era febrero y hacía frío, y casi muerta de hambre, vi este lugar y entré con un poco de esperanza de conseguir algo de comer. " Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió hablando. "Juan me recibió con una sonrisa".

"Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio. Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer”. 

“ Me dijiste que estaba en contra de la política de la empresa". - Continuó la mujer. - "Entonces, tú me hiciste el sándwich de carne mas grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien ". 

"¿Así que usted comenzó su propio negocio?" Preguntó el viejo Juan. 

"Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó." 

Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. 

"Cuando termines aquí , quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo para que puedas hacer algo en la oficina". Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan." 

Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?", preguntó. 

"No me des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. Él me trajo a ti." 

Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse cada uno por su lado la señora Hernández dijo:

"Gracias por toda su ayuda, oficial." 

“Al contrario", dijo el oficial, "gracias a usted vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y ... Y gracias por el café."

Que Dios te bendiga siempre y no te olvides que cuando tiramos el pan sobre las aguas, nunca sabes cuando será devuelto a ti. Dios es tan grande que puede cubrir todo el mundo con su amor y a la vez tan pequeño para entrar en tu corazón. 

Cuando Dios te lleva al borde del acantilado, confía en Él plenamente y déjate llevar. 
Sólo 1 de 2 cosas va a suceder, o él te sostiene cuando tu te caes, o te va a enseñar a volar.

¿Qué es lo que te encanta hacer?

¿No lo sabes?

Quizá te cuesta pensar en eso.

O simplemente tratas de hacer algo que otros hacen, porque tienen éxito.

Quizá no te has puesto a pensar, qué es lo que te hace realmente feliz.

¿Qué tipo de actividades te gusta hacer?

¿Pintar?

¿Dibujar?

¿Cocinar?

¿Tocar algún instrumento musical?

 Cuanto más ames lo que estás haciendo, más abundancia atraerás en tu vida.

Si estás tratando de ser otra persona, bloquearás el flujo de la abundancia porque no te encuentras en el espacio del corazón, sino en el espacio de la mente.

Si alguien tiene éxito en algo, no es por lo que hacen, sino por lo que son.

Cosas muy diferentes.

Así que empieza hoy atraer la abundancia y no permitas que tú seas tu propio enemigo al apagar lo que amas hacer.

domingo, 5 de abril de 2020

Mejor dejar las cosas como están

El mulá Nasrudín se hallaba en su jardín. Había estado trabajando toda la mañana en el huerto y se sentó a la sombra para refrescarse.

Observando una hermosa calabaza, pensó: "Alá, tu sabiduría es grande, pero hay algunas cosas que yo hubiese hecho de otra forma. Fíjate en esa impresionante calabaza que crece tirada por el suelo. Y después mira la nuez: una pequeña cosa que crece colgada de un árbol imperial. Yo lo hubiese hecho al revés: las gloriosas calabazas colgarían de magníficos árboles y las nueces saldrían de la tierra".

Y así se quedó un buen rato, ufano, imaginando otras creaciones. Una suave brisa movió las ramas que había sobre su cabeza.De repente, una nuez cayó sobre la calva redonda del mulá haciendo un ruido seco al golpear. Nasrudín soltó un grito y enseguida le salió un chichón. Pero entonces, en ese mismo lugar, decidió postrarse ante Dios. Sonriendo, dijo:

- Oh, Alá, perdóname. Tu sabiduría es realmente grande. Si hubiese sido yo el que hubiese dispuesto las cosas sobre la Tierra, ahora no estaría rezándote, sino en el hospital descoyuntado por el impacto de una calabaza.


Ser feliz en Alaska (Rafael Santandreu)

miércoles, 1 de abril de 2020

Clase magistral de economía

Hace rato que la crisis viene azotando un pequeñisimo pueblo, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso mafioso forrado de plata y entra en el único pequeño hotel del lugar. Pide una habitación. Pone un billete de 100 dólares en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El dueño del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales.

El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo que no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta con el billete en mano sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza!!!

MORALEJA: ¡¡¡SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS !!

 No sé quien fue el genio que lo escribió … pero es excelente ...